7.06.2009

Alma Desnuda



Alma desnuda


Soy un alma desnuda en estos versos, alma desnuda
que angustiada y solava dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola, que puede ser un lirio,
una violeta, un peñasco, una selva y una ola. Alma que como
el viento vaga inquieta y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre
sus altares dioses que no se bajan a cegarla;alma que no conoce
valladares. Alma que fuera fácil dominarla con sólo un corazón
que se partiera para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando
está en la primavera dice al invierno que demora: vuelve, caiga
tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve en
tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega, sin perder, a poderlo, su
elegancia. Alma que nada sabe y todo niega y negando lo bueno el bien
propicia porque es negando como más se entrega. Alma que suele haber
como delicia palpar las almas, despreciar la huella, y sentir en la mano
una caricia. Alma que siempre disconforme de ella, como los vientos vaga,
corre y gira; alma que sangra y sin cesar delira por ser el buque en marcha
de la estrella.
Autor
Alfonsina Storni

No hay comentarios:

Publicar un comentario